domingo, 24 de abril de 2016

Redacción y Normas Prácticas.

¿Porque su Importancia?




Según la Real Academia de la Lengua Española, el estilo de redacción es la "Manera de escribir o de hablar peculiar de un escritor u orador", eso quiere decir que, ademas del objetivo propio del texto, cada persona tiene un propio estilo que la define como redactor.
Al momento de escribir existen una gran diversidad de estilos, formas, y lenguajes. Cada tipo de redacción, simplemente, debe ir acorde lo que el escritor desea expresar. Actualmente, existen cinco grandes tipos de redacción para escoger y redactar lo que se desea comunicar. Ellos son la redacción académica, literaria, periodística, administrativa y técnica.

Estilos de Redacción.

1. Redacción académica
Es aquella cuyos textos se caracterizan por describir una información en forma sistemática y lógica. Es propia del ambiente científico y universitario.
Ejemplos frecuentes de redacciones académicas son las monografias, las tesis, entre otros.
Los temas que pueden tratar una redacción de este estilo es tan amplio como la variedad de las ciencias existentes.
Es decir, pueden escribirse trabajos académicos que caigan bajo el ámbito de la sociología, la psicología, trabajos que investiguen algún fenómeno o producto tecnológico, etc.
En este tipo de redacción es muy importante el uso de determinadas reglas de escritura. Un ejemplo sería cuando deseamos escribir una monografía sobre un tema específico.
En primer lugar, nos toca investigar sobre dicho tema y al momento de redactar debemos tener un cuenta la clásica estructura de introducción, desarrollo del contenido, la bibliofilia utilizada para la elaboración del trabajo y finalmente, la conclusión.
Todo ello con el objetivo de que la monografía refleje un trabajo de investigación con la información desarrollada en forma ordenada y coherente.

2. Redacción literaria
Es la que tiene por finalidad la expresión artística a través del lenguaje escrito. Una obra literaria, como por ejemplo, una poema, puede expresar un sinnúmero de sentimientos, emociones o ideas del escritor.
Ejemplos de textos literarios lo encontramos en ciertos tipos de ensayos, en los cuentos, en las novelas, poemas, etc.
También pertenecen a la redacción literaria los escritos de no ficción como las memorias, la autobiografía, entre otros.
La redacción literaria se caracteriza por dar el escritor una completa libertad al momento de escribir.
Dependerá del autor de una determinada obra literaria qué es lo que desea transmitir. Habrá ocasiones en que dicho escritor desee simplemente manifestar su pensamiento acerca de un tema determinado.
En ese caso, lo más probable es que quiera expresar sus ideas a través de un ensayo ya que se trata de un genero literario muy utilizado por los escritores para expresar sus ideas de una forma libre y personal.

3. Redacción periodística
Llamado también genero periodístico es la utilizada en los medios de comunicación escritos.
Los textos periodísticos se caracterizan fundamentalmente por relatar noticias o sucesos actuales o bien por manifestar una opinión tales hechos.
Ejemplos comunes de este tipo de redacción lo encontramos en las crónicas periodísticas, en los artículos puramente informativos de un periódico, en los artículos de opinión de un columnista, etc.
Cabe destacar que los textos periodísticos han cobrado hoy una gran importancia y difusión gracias a Internet. Esto ha posibilitado, entre otras cosas, el enriquecimiento de la redacción junto a su masiva difusión a través de las redes.
Gracias a las herramientas informáticas, el periodista hoy día tiene la posibilidad, por dar un ejemplo, de introducir enlaces útiles en su articulo.
Un caso común sería un articulo que informe acerca de un determinado evento artístico puede contener en un enlace a un vídeo de dicho evento.

4. Redacción formal o administrativa
Es aquella empleada en los documentos, notas de diversa índole, currículos, y otros escritos de uso frecuente en los lugares de trabajo y otros ámbitos similares.
Los escritos administrativos suelen poseer un formato de redacción determinado debido a su carácter formal. En ellos el redactor debe abstenerse de expresarse en un lenguaje personal.
El otro aspecto importante es la estructura. Si deseamos redactar, por ejemplo, un memorando, es importante conocer la forma y la ubicación correcta de los datos del destinatario, el saludo correspondiente, el lenguaje a utilizar en el documento, el tema del cual se hablará, etc.
Ejemplos de comunes de redacción administrativa son: el memorando, las circulares, una nota de agradecimiento, notas de renuncia, una carta de invitación, etc.

5. Redacción técnica
Hace referencia a los escritos propios de una determinada ciencia o disciplina.
Los textos de este tipo de redacción se caracterizan por poseer un lenguaje y una estructura de redacción exclusiva del ámbito científico al cual pertenecen.
En la mayoría de los casos, es difícil que una persona que no tiene un mínimo de experiencia o conocimiento alguno de la ciencia o ámbito a que pertenece el documento redacto con el lenguaje técnico, pueda llegar a comprender en forma integra lo escrito en dicho documento.
Por ejemplo, un escrito jurídico redactado por un juez o por un abogado estará redactado en un lenguaje relacionado al ámbito del derecho.
Es por ello que los textos redacción en este lenguaje técnico solo pueden ser comprendidos cabalmente por aquellas personas que tienen un conocimiento acerca de dichas disciplinas o ciencias.
Otros ejemplos de redacción técnica son: los informes de balances contables de una empresa, memorias administrativas, entre otros.


Normas practicas para una buena Redacción

1) No emplee vocablos rebuscados. Entre el vocablo de origen popular y el culto, prefiera siempre el más conocido. Evítese también el excesivo tecnicismo y aclárese el significado de las voces técnicas cuando no sean de uso común.

2) Cuidado con los barbarismos y solecismos. En cuanto al neologismo, conviene tener criterio abierto, amplio.

3) No olvide que el idioma español tiene preferencia por la voz activa.

4) No abuse de los incisos y paréntesis. Ajústelos y procure que no sean excesivos.

5) No abuse de las oraciones de relativo y procure no alejar al pronombre relativo que de su antecedente.

6) Evite las ideas y palabras superfluas. Tache todo lo que no esté relacionado con la idea fundamental de la frase o período.

7) Evite las repeticiones excesivas y malsonantes; pero tenga en cuenta que, a veces, es preferible la repetición al sinónimo rebuscado. Repetir es legítimo cuando se quiere fijar la atención sobre una idea y siempre que no suene mal al oído.

8) Si, para evitar la repetición, emplea sinónimos, procure que no sean muy raros. Ahorre al lector el trabajo de recurrir al Diccionario.

9) La construcción de la frase española no está sometida a reglas fijas. No obstante, conviene tener en cuenta el orden sintáctico (sujeto, verbo, complementos) y el orden lógico.

10) Como norma general, no envíe nunca el verbo al final de la frase (construcción alemana).

11) El orden lógico de la frase exige que las ideas se coloquen según el orden del pensamiento.

12) Destáquese siempre la idea principal.

13) Para la debida cohesión entre las oraciones, procure ligar la idea inicial de una frase a la idea final de la frase anterior.

14) La construcción armoniosa exige evitar las repeticiones malsonantes, la cacofonía (mal sonido), la monotonía (efecto de la pobreza de vocabulario) y las asonancias y consonancias.
[No convienen] ni la monótona sucesión de frases cortas ininterrumpidas (el abuso del punto y seguido), ni la vaguedad del período ampuloso. Conjúguense las frases cortas y largas según lo exija el sentido del párrafo.

15) Evítense las transiciones bruscas entre distintos párrafos. Procure fundir con habilidad para que no se noten dichas transiciones.

16) Procure mantener un nivel (su nivel). No se eleve demasiado para después no caer vertiginosamente.

17) Recuerde siempre que el estilo directo tiene más fuerza (es más gráfico) que el indirecto.

18) No se olvide que el lenguaje es un medio de comunicación y que las cualidades fundamentales del estilo son: la claridad, la concisión, la sencillez, la naturalidad y la originalidad.

19) La originalidad del estilo radica, de modo casi exclusivo, en la sinceridad.

20) No sea superficial, ni excesivamente lacónico, ni plebeyo, ni tremendista, vicios estos que se oponen a las virtudes antes enunciadas.

21) Huya de las frases hechas y lugares comunes (tópicos) y no olvide que la metáfora solo vale cuando añade fuerza expresiva y precisión a lo que escribe.

22) Huya de la sugestión sonora de las palabras. Cuando se permite el predominio de la sugestión musical empieza la decadencia del estilo (Middleton Murry). La cualidad esencial de lo bien escrito es la precisión.